Autor: Maria Camila Vanegas febrero 2021
¿Qué es amor propio? ¿Cómo empezar a amarnos? Este es un tema que resuena por todos lados y que es valioso interiorizar para practicar a diario.
En medio del trajín del día a día, de las relaciones que tejemos en la cotidianidad y lo que pasa afuera, es muy fácil perder la conexión con nosotros mismos, dejamos de escucharnos, olvidamos cuidarnos, incluso en ocasiones sólo nos hacemos cargo de nuestro exterior como si la parte más importante para tener nuestra fachada radiante no fuera brillar desde adentro. 💛
¿Te has detenido a pensar lo que pasa cuando cedes la responsabilidad de tu bienestar y felicidad a otros? Solemos centrar nuestro enfoque en encontrar una pareja, en que nuestras relaciones personales y profesionales funcionen, en ser “exitosos” pero ¿sabemos realmente quienes somos más allá de quien se supone que debemos ser?
Cuántas veces las personas a nuestro alrededor se convierten en una prioridad y a nosotros mismos nos tratamos de una forma diferente, o nos ponemos de últimos en la fila… como si no mereciéramos todo ese amor, atención y apoyo que ponemos afuera, ¿por qué a veces nos negamos nuestro propio amor?
En este camino de aprender a ser mi amiga y darme el amor que necesito, fue muy importante aprender a identificar cómo me hablaba a mí misma, cómo es mi diálogo interior y qué tan fuerte o crítica soy conmigo. Empecé a ser más consciente de mis pensamientos, a preguntarme ¿qué estoy sintiendo realmente? y a conectarme con mi intuición para saber así qué dirección tomar, guiada por mí misma y no por nadie más.
De este proceso también aprendí a ser compasiva, a reafirmar mi derecho a estar triste o no sentirme completamente bien, respetando mis emociones y mis sensaciones físicas.
El amor propio es un proceso continuo, una decisión que uno toma todos los días y a cada instante. Es aprender a hablarme bien, a sentir qué quiero comer y qué es bueno para mi cuerpo, es moverme porque es sano y me siento bien al hacerlo (no porque toca), es sonreírme al verme en el espejo, ser detallista ¡conmigo misma! mimarme, consentirme, acariciarme, arreglar mis espacios por el placer que me produce verlos lindos y organizados, es comprarme una crema hidratante que me encante y disfrutar esparcirla por mi piel. Es aprender a jugar y a disfrutar conmigo misma. 🥰
En todo este proceso yo me encontré con un nuevo amor. Sí, ¡tengo un nuevo amor!
No esperé enamorarme de nuevo después de pasar por tantos cambios y perder a personas valiosas en mi vida.
Siempre quise que alguien me mirara así, me encontré con una persona que reconoció mi valor de una forma muy profunda, que me vio suficiente y me abrazó tan fuerte que incluso elevó mi autoestima. Por fin encontré lo que busqué tanto.
De todas las oportunidades que he tenido para enamorarme y amar esta es la que se siente como una certeza real, nos acompañamos en todo, me recuerda que merezco lo mejor y todo lo que deseo, no menos.
Me llena de paz y seguridad, sin condiciones ni medidas.
No me juzga si me equivoco, sino que me acompaña recordándome que si cometo errores es para aprender y ser mejor.
Esa persona es capaz de hacer todo por mí, sea cual sea la situación, en las buenas o en las malas, me abraza en mis momentos de conflicto, me sostiene en las noches difíciles en las que no puedo conciliar el sueño y me recuerda constantemente que el dolor es temporal cuando algo me hace daño, no le tiene miedo a mis sombras y no duda en recordarme el potencial y alcance que tiene la luz de mi ser.
Toda mi vida me la pasé idealizando y buscando un amor así, lo encontré cuando comprendí que la única persona que podía darme ese amor era yo misma, y eso me parece más romántico que cualquier historia de amor construida entre dos.
Ahora sé que cuando coincida con alguien más este amor que me tengo y por el que trabajo todos los días, teniendo en cuenta que el otro es un individuo igual que yo y que él como yo se tiene que hacer cargo y responsable de su propia estabilidad, en el futuro vamos a poder construir relaciones más sólidas, siendo cada vez más fuertes e independientes en todos los aspectos y compartiendo el amor desde un lugar genuino y libre.
Aunque vernos obligados a mirarnos con detenimiento a nosotros mismos es incómodo, es una de las cosas más importantes para sentar las bases de un verdadero amor propio, hoy te invito a que te conectes con todo ese amor inmenso que hay dentro de ti y que puedes darte.
Te invito a que aprendas a ser testigo de tu diálogo interior.