Autor: Maria Camila Vanegas Enero 2021
Mi primera sanación energética ¿cómo lo que pensamos y sentimos determina nuestro equilibrio energético?
Pensamos la sanación, en términos generales, como un proceso lleno de luz y certezas, creemos que sanar es buscar a alguien o algo que pueda decirnos cosas de nosotros mismos, pero se nos olvida que todos tenemos la capacidad de sanar, así como lo hace nuestra piel cuando nos cortamos.
Aunque todas las herramientas son bienvenidas cuando de conocernos se trata, sanar internamente es un proceso incómodo porque implica tomar responsabilidad por el cambio y esta cuesta, reconocer las cosas difíciles de nosotros mismos, da miedo, muchísimo miedo.
Es un trabajo no lineal, donde los días de tranquilidad se mezclan con los días de desasosiego, donde parece más fácil evadir para evitar que nos duela, pero una vez que empezamos a ser conscientes del potencial que tenemos, no podemos mirar atrás, nos pedimos a nosotros mismos cambiar, perdonar, liberar y soltar. Finalmente, la voluntad para hacerse cargo de uno mismo es la herramienta imprescindible para atravesar el proceso.
Lograr el equilibrio con el cuerpo físico, emocional, mental y espiritual es un trabajo de todos los días. Todo influye en nuestro bienestar: lo que esperamos, lo que pensamos, lo que creemos, también las emociones y sentimientos, la conexión que establecemos con nuestro ser espiritual, cómo nos hablamos (diálogo interior) y cómo tratamos nuestro cuerpo.
Hace un par de semanas hice mi primera sanación energética, fue un día que esperé con expectativa, venía de unas semanas de mucha ansiedad, sentía algo dentro de mí que quería ser escuchado. Ese impulso impreciso de necesitar ver dentro de mí, me llevó a darle el sí a algo que siempre me había llamado la atención, pero de lo que no sabía nada.
A Caro Roldán la conocí por una amiga en común que ya había hecho terapia con ella, desde que la nombró a ella y a su trabajo me resonó un montón. ¿Sanación cuántica?, me sonaba a números, también me imaginaba un lugar de paz, de tranquilidad, la palabra sanación trae consigo esa idea de la certeza de calma.
Tras conversar con Caro al respecto, con los nervios que trae siempre enfrentarse a lo nuevo, entendí que es una terapia que modifica diferentes aspectos del campo energético que nos rodea, generando así una integración de bienestar en el campo físico, mental, espiritual y emocional, esta busca también que podamos entender cómo funcionan estos diferentes aspectos del ser humano.
Nuestro cuerpo físico es energía, al igual que todo lo que nos rodea, y está conectada a su vez con la energía universal, cuando esta no fluye de manera correcta se estanca, se desequilibra o se bloquea, entonces nuestro bienestar se ve directamente afectado.
Caro luego me explicó que lo que pasa por nuestra mente afecta las emociones, y cuando se baja la frecuencia de vibración entonces cambia el movimiento de los chakras, que son los centros energéticos del cuerpo y, finalmente, vamos a ver reflejado el desequilibrio energético en forma de enfermedades en el cuerpo físico. Por eso decimos que las emociones son las causas de padecimientos, pero en realidad es porque los seres humanos somos TODO uno: cuerpo mental + cuerpo emocional + cuerpo espiritual + cuerpo físico.
He hecho sanación energética con Caro tanto de forma presencial como a distancia, la experiencia de ambas sesiones fue muy diferente.
Sanación energética presencial
En mi primera sanación, la sesión se hizo en la casa de ella, un ambiente tranquilo con música de relajación y aroma a limoncillo, salieron a saludar sus dos gatas, las que le ayudan con su trabajo energético dice ella. 😺
Para iniciar me acosté en una camilla, Caro me explicó que era posible que me tuviera que tocar un poco la cabeza o las extremidades. Es importante aclarar que el contacto físico entre el terapeuta y el paciente es casi nulo y que no se ingiere absolutamente nada, es necesario solo acostarse y relajarse.
Mientras yo me iba relajando, Caro realizaba mi diagnóstico energético con ayuda de un péndulo de cuarzo, con el fin de saber qué estaba ocurriendo en cada uno de mis chakras y energía, en general.
Cuando cerré los ojos empecé a sentir un poco de ansiedad por lo que se avecinaba, no sabía qué esperar. Inicialmente sentí frío y estaba atenta a lo que ocurría a mi alrededor, escuchaba la música relajante, el movimiento lento y cuidadoso de Caro y algunos ruidos del ambiente, lentamente empecé a acomodarme e intenté concentrarme en mi respiración, mi mente de vez en vez divagaba y me hacía recordatorios de cosas pendientes, pero también lograba estar presente. Vi muchos colores, inicialmente predominaban colores oscuros y con el pasar del tiempo empecé a ver más colores y más claros.
En un momento sentí el toque de la mano de Caro en mi sien y experimenté algo similar a una descarga de energía, fue potente, lentamente me fui relajando hasta que ella me pidió que abriera los ojos y me incorporara a mi ritmo.
Caro me explicó que durante la sanación se levanta una estructura energética con ayuda de cuarzos madre y dentro de dicha estructura, los maestros o guías espirituales hacen el equilibrio energético, a través de esferas de luz y haces de colores, que Caro siente y mueve.
Cuando me incorporé, me senté en un sofá, me tomé una aromática para recuperar el calor del cuerpo y mientras tanto, ella me explicó cuál fue el diagnóstico de mi energía antes de la sanación, con el fin de hacer consciente situaciones, emociones y pensamientos que estuvieran desequilibrando mi energía. Ella considera que, si bien equilibrar la energía a través de prácticas como la sanación cuántica o el reiki es muy beneficioso para el cuerpo físico, es importante trabajar desde la mente (dialogo interno, creencias limitantes, traumas, etc) y desde las emociones para uno mismo aprender a empoderarse de su propio proceso de sanación.
El principal beneficio de la sanación energética es la tranquilidad. Hacía mucho tiempo, sobre todo durante este año que ha sido tan particular, que no tenía una sensación tan profunda de paz, equilibrio y tranquilidad, que se fue acentuando con el pasar de los días.
Sanación energética a distancia
Por otro lado, la experiencia con la sanación energética a distancia fue más poderosa, no encuentro otra palabra para describirla. Un tiempo después de mi primera sesión me agendé con Caro, ella antes de iniciar me pidió encender una vela en mi casa, reproducir una lista de música que me había enviado, poner una alarma a la media hora, para tener presente la finalización de la sanación y relajarme en mi cama.
Me sentía tranquila y pensé que debido a que la sesión se daba a distancia no iba a ser mucho lo que iba a lograr percibir, pues vaya equivocación. Recién inicié la relajación la música se paró y decidí dejarla así para no interrumpir el proceso, estuve sin música intentando concentrarme en mi respiración, pero fue particularmente difícil en esta ocasión, los pensamientos venían a mi cabeza constantemente.
A mitad de la sesión me sentí acompañada en mi casa y sentí un poco de miedo, volvía a mi respiración intentando conectarme conmigo. En un momento en el que estaba pensando en algo que tenía que hacer al terminar me tomó por sorpresa una sensación increíble, que jamás había experimentado antes, una luz muy brillante me cegó por completo, mi cuerpo se paralizó y empecé a sentirme levitar sobre la cama, tenía un cosquilleo intenso pero no podía moverme, era una descarga de energía muy poderosa. La mente que siempre intenta entenderlo todo me tenía alerta y asustada, en ese estado intenté concentrarme en mi respiración y de la nada la palabra “gracias” se me atravesó en el pensamiento, empecé a repetirla y mientras respiraba lentamente empecé a sentir de nuevo que estaba en la cama, el cosquilleo era menos intenso y sonó la alarma, que fue finalmente lo que me hizo volver al plano físico y sentir mi cuerpo, tenía un dolor de cabeza fuerte y me sentía desubicada.
Luego me conecté con Caro y hablamos sobre el diagnóstico, me sentía agotada, llena de preguntas pero muy tranquila, conocí mi diagnóstico e inmediatamente me identifiqué con él.
Reafirmé la importancia de tener herramientas de apoyo para entender y cuidar todos los aspectos que componen la vida de nosotros como seres humanos, para estar sanos y en equilibrio. La mente humana es un lugar increíble, con aspectos también inexplicables, por eso el trabajo y el aprendizaje para hacer con esta es constante, conociéndonos a nosotros mismos, a nuestros pensamientos y diálogo interior, las creencias, los paradigmas sociales, en fin, un trabajo que definitivamente necesita de apoyo y guía, de alguien con las herramientas a la mano para hacer ese viaje al interior de nosotros mismos, uno en el que me embarcaré con muchos deseos y expectativas de afirmar mi potencial, con Caro Roldán de la mano, después de quedar a la expectativa con todo lo que entendí y experimenté de la sanación energética, y de los días de tranquilidad y certezas que vinieron después de esta.
Te invito a que aprendas a ser testigo de tu diálogo interior.